Julio 13, 2024
La invasión de Ucrania por parte de Rusia cambia el orden internacional quizá para siempre y traerá importantes cambios estratégicos para el mundo.
Mapa que muestra dos supuestos planes rusos publicados por separado por Bild ​ y el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales enero 2022 – Foto: Wikipedia – CC0 Ricardo Angoso
En apenas diez días, los que van del ataque ruso a Ucrania hasta hoy, el mundo ha cambiado y quizá para siempre. Muchas serán las consecuencias geopolíticas de esta invasión -y no guerra como dice la izquierda de medio mundo- por parte de Rusia a este país europeo, en una ocupación injusta, injustificada y desproporcionada en los medios militares utilizados.
Mintiendo a todos y a todo el mundo, el presidente ruso, Vladimir Putin, ha demostrado al planeta que no es un personaje ni fiable ni con el que se pueda buscar el entendimiento diplomático, sino más bien lo contrario: solamente entiende el lenguaje de las armas y la guerra. Su instinto brutal y despiadado, tal como han mostrado con sus formas atacando a la población civil ucraniana, han revelado de hasta dónde estaba dispuesto a llegar. Estas serán las consecuencias geoestratégicas de esta guerra recién comenzada y que nadie sabe cómo acabará, aunque queda claro que comienza una nueva Guerra Fría de consecuencias inciertas y, seguramente, turbulentas.
La cohesión y sorprendente unidad de la Unión Europea y la OTAN. Tendremos que darle las gracias al sátrapa Putin por haber logrado en unos días algo que nadie había logrado en medio siglo: la unidad de la Unión Europea y la OTAN, junto a los Estados Unidos y todo el mundo occidental, en favor de la causa ucrania. Nadie en todo Occidente, salvo la extrema izquierda residual y la extrema derecha fanática y enloquecida trumpiana, apoyan la cruzada rusa en Ucrania. Nadie, salvo cuatro tarados desprestigiados totalmente y los diarios serviles a la causa rusa, apoya a Putin en su delirio imperial. Putin está absolutamente solo 2. El descrédito absoluto de Rusia en la escena internacional. A partir de ahora, y seguramente durante muchos años, Rusia se ha granjeado un descrédito internacional único desde los tiempos de la Alemania nazi, a la que, al final de la Segunda Guerra Mundial, le habían declarado la guerra decenas de naciones. Los rusos, a tenor de esta invasión y la consiguiente cascada de sanciones decretadas por la UE y los Estados Unidos, se convertirán en los nuevos parias del siglo XXI. Aparte que, en apenas unos días, con el hundimiento del rublo y la inflación descontrolada, los rusos son hoy mucho más pobres, con menos poder adquisitivo, y quedan atrapados en esa gran ergástula llamada Federación Rusa.
3. El indiscutible liderazgo de los Estados Unidos en Occidente. El mundo libre, desde Ucrania hasta Islandia, desde Taiwán hasta Florida, mira hoy hacia los Estados Unidos, nación líder en el mundo que puede garantizar la libertad y la democracia en el planeta frente a los delirios totalitarios e imperialistas de Putin. Si Estados Unidos cumple su deber como garante de las libertades y los derechos humanos en toda Europa, el mundo libre podrá hacer frente a este gran desafío y golpear a Rusia de una forma rotunda y contundente.
4. La redifinición del papel de China en el nuevo orden mundial. China, aunque asomó los dientes antes y durante la ocupación de Ucrania quizá con la intención de anexionarse a Taiwán siguiendo los pasos de Rusia, se está mostrando moderada y menos beligerante de lo que cabía esperar, incluso exhortando a Moscú a una mayor moderación. Su papel en esta crisis, si muestra cordura y se ofreciera a la mediación ante Moscú, será vital para el desenlace de la crisis en las próximas semanas.
5. Probablemente desaparecerá Ucrania de la escena europea. Es un escenario que, a tenor lo que está ocurriendo, no debería descartarse. En cualquier caso, la nueva Ucrania que surja tras la guerra será muy distinta a la que conocemos actualmente en los mapas y casi con toda seguridad las regiones del Este, el Donbas, junto con otros territorios serán anexionados por Rusia tras la invasión. Crimea fue el experimento, Ucrania es la demostración del mismo.
6. La periferia rusa queda bajo amenaza. Ahora cayó Ucrania y seguramente Putin no se va a detener en sus planes neoimperialistas. Bielorrusia, que sorprendentemente y a mi entender erróneamente, ha apoyado a Rusia quedará subordinada a partir de ahora a los interés geoestratégicos de Rusia sin capacidad de cuestionarlos, incluso, llegado el caso, si hubiera cambio de gobierno en Minsk, bajo la amenaza de ser ocupada por su “aliado” ruso. Luego está Moldavia, que no pertenece a la OTAN ni a la UE, y cuya presencia del XIV ejército ruso en Transnistria es inquietante y preocupa a las autoridades de ese país, que seguramente dejarán sus sueños europeístas y altantistas para otro momento más afortunado.
7. Los neutrales de Europa cambian de bando. Suecia, Finlandia y Suiza, después de asistir aterrorizados ante lo que está ocurriendo en Ucrania, comienzan a pensarse seriamente lo de su neutralidad y pacifismo militantes. Finlandia, lógicamente, siendo fronteriza con Rusia, tiene miedo y el pasado, que siempre es una losa, pesa en el subconsciente colectivo, toda vez que ya el gigante ruso intentó ocuparles en 1939, sin éxito, en una cruenta guerra. Suecia conoce bien a los rusos y ya ha sufrido varios veces sus zarpazos. Y quizá Suiza, vista lo visto, prefiera mejor vivir bajo las botas del ‘imperialismo norteamericano” que bajo la despiadada bota putinesca y sus adláteres fascistas. Ya llaman todos a las puertas de la OTAN, ¡bienvenidos!
8. Alemania se arma y prepara para la guerra. Lo nunca visto, de repente, y bajo una coalición de izquierdas, Alemania abandona su discurso pacifista de toda la vida y anuncia que, a partir de ahora, gastará un 2% de su presupuesto en defensa, tal como les había sugerido en alguna ocasión el presidente norteamericano Donald Trump. Aparte de esa medida, también anuncia que modernizará a sus anquilosadas Fuerzas Armadas y destinará a dicho plan unos 100.000 millones de euros, contraviniendo la política de defensa de muchas décadas en esta materia y la neutralidad casi activa de la anterior canciller Angel Merkel, cuyos planes para un gasoducto con Rusia quizá vayan a parar al cubo de la basura. Ojalá.
9. El discurso aislacionista de Trump pierde todo su sentido. El ex presidente norteamericano Donald Trump, por cierto gran amigo de Vladimir Putin, queda absolutamente desautorizado y deslegitimado en esta crisis, tal como los hechos están demostrando y ulteriores lo corroborarán. El gran patán y golpista profeso desautorizó y deslegitimó a la OTAN, se mofó públicamente de la Unión Europea y truncó el vínculo transatlántico, que ha revitalizado Joe Biden, dejando a Occidente indefenso frente a Putin y China. Ahora, con la crisis de Ucrania, poco a poco, se va recuperando la necesaria confianza y unidad de Occidente para hacer frente a esta afrenta. El aislacionismo norteamericano no llevaba a nada, solamente a ese callejón sin salida que han sido Hitler y Putin en la historia. Trump debería ser juzgado por delitos de alta traición, incitación al golpe de Estado y conspiración con el enemigo para ejecutar crímenes de guerra. Qué suerte si nos libramos para siempre de este personaje payasesco y felón.
Fuente :Aurora Digital
La embajada de Ucrania en Israel apeló hoy a sus ciudadanos en el país y a la población israelí en general a sumarse a la lucha contra las fuerzas rusas en territorio ucraniano.
Fuerzas especiales ucranianas Foto: Ministerio de Defensa de Ucrania Andriy Ageev CC BY-SA 2.0 (vía Wikimedia Commons) «Queridos compatriotas, hermanos y todos los ciudadanos solidarios de Israel y otros países que se encuentran actualmente en Israel, la embajada ha iniciado la formación de listas de voluntarios que deseen participar en acciones de combate contra el agresor ruso», señaló la embajada ucraniana a través de una publicación en su cuenta oficial de Facebook.
El mensaje, dirigido a «las personas que deseen participar de la protección de Ucrania ante la agresión militar rusa», instaba a voluntarios a enviar un correo electrónico a una cuenta especialmente creada con este fin, en el que especificaran su nacionalidad, su edad y su formación militar, entre otros datos.
Israel, donde el servicio militar es obligatorio tanto para hombres (tres años) como para mujeres (dos años), cuenta con una importante población de origen ucraniano, tras la masiva llegada de inmigrantes judíos de países de la ex Unión Soviética desde la década de 1990.
Debido a esa ola migratoria, Israel, con poco más de nueve millones de habitantes, tiene una población de más de 1.2 millones de rusohablantes, de los cuales se estima que en torno a un tercio tiene raíces ucranianas.
El pedido de la embajada ucraniana llega un día después de que, según los reportes, el presidente de aquel país, Volodímir Zelenski, pidiera al primer ministro israelí, Naftali Bennett, que Israel mediara entre Rusia y Ucrania y solicitara que la ciudad de Jerusalén albergue conversaciones de paz. EFE
Soldados ucranianos, a bordo de un camión en una carretera enlodada durante maniobras en la región de Donetsk, en el este del país, el 10 de febrero de 2022. (AP Foto/Vadim Ghirda)(Vadim Ghirda / Associated Press) BY POR MATTHEW LEE, AAMER MADHANI Y VLADIMIR ISACHENKOV ASSOCIATED PRESS FEB. 11, 2022 5:53 PM PT WASHINGTON — El gobierno del presidente Joe Biden agudizó el viernes
sus advertencias sobre una posible invasión rusa a Ucrania, indicando que podría ocurrir en cuestión de días. Y en una medida que incrementa la sensación de crisis, el Pentágono ordenó el envío de otros 3.000 soldados estadounidenses a Polonia para tranquilizar a los aliados.
A medida que las opciones diplomáticas para evitar la guerra en Ucrania parecían reducirse, la Casa Blanca informó que Biden y el presidente ruso, Vladimir Putin, discutirían la crisis por teléfono el sábado.
Biden ha dicho que el ejército estadounidense no entrará en una guerra en Ucrania, pero ha prometido severas sanciones económicas contra Moscú, en coordinación con los aliados internacionales.
El momento de la posible acción militar rusa sigue siendo una cuestión clave.
Estados Unidos obtuvo información de inteligencia que indica que Rusia está considerando el miércoles como fecha para actuar, según un funcionario estadounidense familiarizado con tal información.
El funcionario, que no estaba autorizado para hablar de manera pública y sólo lo hizo bajo condición de anonimato, no quiso decir hasta qué punto la información era definitiva, y la Casa Blanca subrayó públicamente que Estados Unidos no sabe con certeza si Putin está decidido a invadir.
Sin embargo, funcionarios estadounidenses afirmaron de nuevo que el aumento de la capacidad de fuego ofensivo de Rusia por aire, tierra y mar cerca de Ucrania ha llegado a un punto en el que podría invadir el país en el corto plazo.
El asesor de seguridad nacional de Biden, Jake Sullivan, pidió a los estadounidenses que se encuentren en Ucrania salir de allí en las próximas 48 horas, y subrayó que no deben esperar que el ejército
estadounidense los rescate en caso de que el transporte aéreo y ferroviario se interrumpa tras una invasión rusa.
Varios aliados de la OTAN, como Gran Bretaña, Canadá, Noruega y Dinamarca, también están pidiendo a sus ciudadanos que abandonen Ucrania.
Sullivan indicó que la acción militar rusa podría comenzar con ataques aéreos y de misiles, seguidos de una ofensiva terrestre.
“Sí, es un mensaje urgente porque estamos en una situación urgente”, declaró ante periodistas en la Casa Blanca.
“Rusia tiene todas las condiciones necesarias para llevar a cabo una acción militar significativa”, aseveró Sullivan, y añadió que “Rusia podría optar, en muy poco tiempo, por iniciar una acción militar a gran escala contra Ucrania”.
Precisó que la magnitud de tal invasión podría ir desde una incursión limitada hasta un ataque a Kiev, la capital.
Por su parte, Rusia hizo mofa del sentido de urgencia expresado por Estados Unidos.
“La histeria de la Casa Blanca es más reveladora que nunca”, manifestó la vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Maria
Zakharova. “Los anglosajones necesitan una guerra. A cualquier costo. Provocaciones, desinformación y amenazas son un método favorito para solucionar sus propios problemas”.
Además de los más de 100.000 soldados en tierra que, según funcionarios estadounidenses, Rusia ha amasado a lo largo de las fronteras oriental y meridional de Ucrania, los rusos han desplegado misiles, fuerzas aéreas, navales y de operaciones especiales, así como suministros para mantener una guerra. Esta semana, Rusia trasladó seis buques de asalto anfibio al Mar Negro, con lo que aumentó su capacidad para desembarcar tropas en la costa.
La advertencia de Sullivan adelantó el periodo previsto para una potencial invasión, que muchos analistas creían improbable antes de que los Juegos Olímpicos de Invierno en China concluyan el 20 de febrero.
Sullivan señaló que la combinación de una mayor acumulación de tropas rusas en las fronteras de Ucrania y los datos de inteligencia no especificados han llevado al gobierno a advertir que la guerra podría comenzar en cualquier momento.
“No podemos precisar el día en este momento, ni la hora, pero es una posibilidad muy, muy clara”, aseveró Sullivan.
El secretario de prensa del Pentágono, John Kirby, informó que el secretario de Defensa, Lloyd Austin, se comunicó por teléfono con varios de sus homólogos de la OTAN. Austin les dijo que una invasión rusa de Ucrania “podría comenzar en cualquier momento”, indicó Kirby.
Biden ha dicho que las tropas estadounidenses no ingresarán a territorio ucraniano para responder a una invasión rusa, pero ha reforzado la presencia militar de Estados Unidos en Europa como apoyo a los aliados en el flanco oriental de la OTAN. El Pentágono informó el viernes que Biden ordenó el envío de otros 3.000 soldados a Polonia, además de los 1.700 que ya están en camino a ese país. Juntos forman una brigada de infantería de la 82da División Aerotransportada. El ejército
estadounidense también está trasladando 1.000 soldados de Alemania a Rumania, que al igual que Polonia comparte frontera con Ucrania.
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Isachenkov informó desde Moscú. Los periodistas de The Associated Press Robert Burns y Nomaan Merchant en Washington, Geir Moulson en Berlín, Yuras Karmanau en Kiev, Ucrania, y Rod McGuirk en Canberra, Australia, contribuyeron a este despacho.
Fuente : Los Angeles Times
Los encargados de las relaciones internacionales de Rusia y Estados Unidos mantuvieron una reunión en Ginebra.
Antony Blinken y Serguei Lavrov. REUTERS Estados Unidos y Rusia mantuvieron hoy un diálogo en torno a la amenaza que pesa sobre Ucrania, del que no salieron resultados concretos más que la voluntad de Moscú de mantener abierto un canal diplomático de interlocución para intentar resolver una crisis acelerada por el masivo despliegue de tropas rusas en su frontera con Ucrania.
Los jefes de las diplomacias de Rusia y EEUU, Serguéi Lavrov y Antony Blinken, respectivamente, se reunieron durante noventa minutos en Ginebra, ciudad privilegiada para este tipo de encuentros por sus infraestructuras y seguridad, pero sobre todo por su neutralidad, lo que la convierte en una isla en medio de la Unión Europea y de la OTAN.
La cita estuvo precedida de una serie de amenazas, como la que pende sobre Ucrania, que vio agruparse justo frente a su frontera a unos 100.000 soldados rusos, según informaciones proporcionadas por los servicios de inteligencia occidentales, haciendo temer un plan de invasión.
Ucrania ya sufrió la invasión y anexión de la península de Crimea y el mundo fue testigo del apoyo financiero y militar que Rusia ofreció a los grupos armados separatistas que controlan dos provincias del este de Ucrania (región de Donbás), en una serie de eventos que se desataron en 2014 y que causaron 14.000 muertos, miles de heridos y el desplazamiento forzoso de cerca de 1,5 millones de personas.
Frente a ello, Estados Unidos y sus aliados en la OTAN respondieron asegurando que cualquier incursión en territorio ucraniano, por más pequeña que sea, será considerada una invasión y acarreará a Rusia las consecuencias más graves que puede imaginar.
Tras estar con Lavrov, Blinken dijo, en una conferencia de prensa, que Rusia sigue teniendo la posibilidad de elegir el camino de la diplomacia, pero que si opta por lo contrario todos estarán listos para reaccionar.
Blinken fue quien llamó a su homólogo ruso por teléfono para proponerle la reunión de hoy, con el fin de que sus respectivas preocupaciones quedaran más claras, lo que Lavrov consideró una idea útil para obtener respuestas concretas a las demandas de Rusia en torno a la congelación de la ampliación de la OTAN hacia el este, lo que excluiría la posibilidad de una futura adhesión de Ucrania.
Las exigencias de Rusia van todavía más lejos e incluyen el cese de actividades militares y posicionamiento de armas y tropas en los países de la antigua órbita de influencia soviética, en particular Polonia y los tres países bálticos (Estonia, Letonia y Lituania).
Washington y la OTAN, a través de su secretario general, respondieron con firmeza a tales propuestas señalando que son inadmisibles y que no se puede coartar la libertad de una institución de crecer ni la de un país de querer integrarse a ella.
Sin embargo, Rusia acudía al encuentro de Ginebra con la intención declarada de recibir una respuesta por escrito a sus peticiones, que Blinken no presentó, pero prometió que llegarían a Moscú en el transcurso de la próxima semana.
Según Lavrov, Blinken pasó parte del escaso tiempo que estuvieron juntos exponiendo una letanía de preocupaciones relacionadas con el supuesto plan ruso de agresión a Ucrania, país al cual la Unión Europea y EEUU prometieron todo su apoyo en caso de que esto ocurra.
Lavrov respondió asegurando que esa no es la intención de Rusia, ante lo cual Blinken contestó que la mejor forma de demostrarlo es retirando a sus soldados. Su contraparte le replicó recordando la importante cantidad de armamento que Occidente ha suministrado últimamente a Ucrania y el proyecto de la UE de crear una misión de formación militar en este país.
En medio de esta fuerte desconfianza y acusaciones mutuas, Blinken dijo claramente que la intención de la reunión «no era resolver» sus diferencias hoy, sino probar si el camino de la diplomacia sigue abierto
Ambos se despidieron ofreciendo la impresión de que el camino de una solución pacífica es viable, pero EEUU también pidió algunos gestos adicionales, en particular la liberación de dos turistas estadounidenses que fueron detenidos, procesados y condenados -según Washington sin evidencia creíble- en Rusia. EFE y Aurora
El estrecho de Bab el-Mandeb es de importancia estratégica para Rusia y es su puerta de entrada al Cuerno de África.
Mapa topográfico de Yemen Imagen Gerald J. Coleman Central de Inteligencia Americana (CIA) Wikimedia Dominio Público En los últimos meses la visita de funcionarios del "Consejo de Transición del Sur" (STC) a Moscú muestra los crecientes vínculos del grupo con Rusia. El objetivo de Moscú desde el comienzo de estas relaciones es asegurar sus intereses geopolíticos y, por supuesto, perseguir objetivos económicos y políticos junto con objetivos geopolíticos.
Las relaciones de Rusia con Yemen son de larga data. La URSS estaba estrechamente aliada con Yemen del Sur, oficialmente la "República Democrática Popular de Yemen". Yemen del Sur fue el primer país árabe en adoptar oficialmente ideas comunistas entre 1967 y 1990 y, por lo tanto, mantuvo amplias relaciones con la Unión Soviética. En 1990 Yemen del Sur se unió con Yemen del Norte y se estableció la República de Yemen.
Los objetivos geopolíticos de Rusia en el sur de Yemen
Rusia busca alcanzar objetivos geopolíticos mediante una estrecha cooperación con el Consejo de Transición. En Yemen, está tratando de mantener sus amplias relaciones con todas las partes involucradas en ese país. La política de Moscú es no ponerse del lado de ningún partido en particular en la escena político-militar yemení. Legitima la administración de Abd-Rabbuh Mansur Hadi, mantiene vínculos con los hutíes y respeta las actitudes de búsqueda de poder de los movimientos del sur. Sin embargo, el principal objetivo de Rusia en el sur de Yemen es garantizar una presencia militar en el estratégico estrecho de Bab el-Mandeb, que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén.
Yemen fue una de las principales prioridades de Moscú en Oriente Medio durante la Guerra Fría. A partir de 1962, por invitación de Egipto, que apoyaba a los republicanos en Yemen, la Unión Soviética envió "asesores" militares y equipo a Yemen. Esta presencia se amplió a partir de 1968, cuando Rusia tenía presencia en el sur del país. A Moscú se le permitió establecer específicamente una base naval en Socotra. La base recibió 120 barcos soviéticos durante su vigencia. La base en el Golfo de Adén permitió a la Unión Soviética realizar operaciones continuas en el Océano Índico hasta 1985. Además, durante el período 1968-1991, al menos 5.245 especialistas militares soviéticos sirvieron en Yemen. Con la unificación de los dos Yemen en 1990, Rusia perdió la base y la ecuación cambió a favor de Estados Unidos, pero Rusia tiene el objetivo de restablecer una base en la isla de Socotra.
En este sentido, el ex comandante en jefe de la Armada rusa, Feliks Gromov, y académicos del Instituto de Estudios Orientales de Moscú aconsejaron a las autoridades rusas que recuperen la antigua influencia soviética en Yemen. Rusia mantuvo las primeras conversaciones con el entonces presidente Alí Abdullah Saleh para tener una base en el Mar Rojo. Alí Abdullah Saleh dijo en una entrevista con Russia 2 TV: “En la lucha contra el terrorismo nos acercamos y ofrecemos todas las facilidades. Nuestros aeropuertos, nuestros puertos… Estamos listos para proporcionar esto a la Federación de Rusia".
El estrecho de Bab el-Mandeb es de importancia estratégica para Rusia y es el punto de entrada de Rusia al Cuerno de África. El Cuerno de África es una puerta de entrada al comercio y la inversión a un continente rebosante de potencial económico que ha llamado la atención de socios tradicionales y nuevos participantes. Putin está desarrollando lazos con Estados en el área del Cuerno de África y ha comenzado extensas relaciones económicas y políticas con Kenia, Etiopía y Eritrea. El objetivo a largo plazo de la política exterior de Moscú en el Cuerno de África es establecer bases militares y aumentar el comercio. Con este fin, Moscú busca establecer un centro logístico en Eritrea para incrementar el comercio con el país. Rusia también está explorando la posibilidad de crear una base naval en Somalilandia, lo que aumentaría el acceso de Moscú al puerto de Berbera, en copropiedad de Somalilandia, Etiopía y una empresa de Emiratos Árabes Unidos. A la luz de estos proyectos, Rusia valora una base militar en el sur de Yemen, ya que uniría estas instalaciones a la Península Arábiga.
Objetivos políticos y económicos de la presencia de Rusia en el sur de Yemen
Uno de los objetivos políticos de Rusia en Yemen y, en términos más generales en Oriente Medio, es reducir la influencia de Estados Unidos en la región y en el subsistema del Golfo Pérsico. Después de que los dos países, Yemen del Norte y del Sur se unieron, el papel de la Unión Soviética y más tarde de Rusia en Yemen y el Golfo Pérsico disminuyó, y Estados Unidos reemplazó a Rusia en la región del Golfo Pérsico y la Península Arábiga. Rusia ahora busca revivir su tradicional influencia en el Golfo Pérsico, especialmente en Yemen, con el plan de "Paz del Golfo Pérsico".
Rusia espera competir con Estados Unidos en Yemen actuando como mediador entre diferentes grupos en el país, algo que Estados Unidos no pudo hacer. Este enfoque fue implementado activamente por un ex primer ministro, Yevgeny Primakov, quien en sus actividades políticas favorece no tomar partido por ninguno de los participantes en conflictos regionales, prefiriendo ser un "amigo" de todos. Esto permitió a Moscú, a través de su papel de intermediario, promover sus propios intereses. China también apoya el plan de paz de Rusia en el Golfo Pérsico. Parece que los árabes de la región están confundidos en un dilema entre la paz (acuerdo JCPOA) y las tensiones entre Estados Unidos e Irán y están listos para recibir a un tercero en el Golfo Pérsico.
Uno de los objetivos económicos de Rusia con su presencia en el sur de Yemen es aumentar su poder de negociación en la guerra petrolera con Arabia Saudita. En marzo de 2020, los dos países comenzaron una guerra por los precios del petróleo y el mundo vio una caída del 65% en los precios del crudo. En esta guerra Rusia, que tenía menos reservas de petróleo, sufrió pérdidas importantes y su economía sufrió. El objetivo de Rusia es utilizar el estrecho de Bab el-Mandeb para presionar a Arabia Saudita en la guerra del petróleo, ya que 4,8 millones de barriles de petróleo pasan por el estrecho a diario y la industria petrolera saudí depende del estrecho.
La clave del papel activo de Rusia en Yemen está en su inteligente neutralidad. Rusia actúa como mediador entre los diversos grupos involucrados en Yemen y tiene relaciones amistosas con todas las potencias involucradas allí, incluidos Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita e Irán. Parece que Rusia está persiguiendo intereses geopolíticos y una presencia militar oficial en Yemen y en el estrecho de Bab el-Mandeb por encima de todo, y esta presencia tiene prioridad sobre otros intereses políticos y económicos rusos en Yemen. Moscú sabe muy bien que Estados Unidos tiene cerca de 50 000 soldados en 29 bases militares en el Golfo Pérsico. Washington tiene más de 300 aviones de guerra y cientos de miles de millones de dólares en ventas de armas en la región, y la clave para resolver el equilibrio de poder en la Península Arábiga a favor de Moscú es tener presencia física en una de las regiones más geoestratégicas del mundo: el estrecho de Bab el-Mandeb.
Fuente: MECRA - Middle East Center Reporting and Analysis
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Victor Villasante

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