Mayo 26, 2019
Foto: REUTERS / Amir Cohen
En la noche de este miércoles sonaron nuevamente las alarmas en las comunidades israelíes en el sur del país cuando al menos un cohete fue disparado por terroristas desde la Franja de Gaza.
Tras varias semanas de calma en la región del sur, las alarmas sonaron en el Consejo Regional de Eshkol alrededor de las 20:55. El portavoz del ejército israelí confirmó que fue identificado un lanzamiento de cohete desde Gaza.
El cohete cayó en un terreno abierto y no hubo heridos ni daño alguno. La última vez que un cohete había sido disparado hacia Israel desde Gaza fue el pasado 7 de enero.
Fuentes desde la Franja de Gaza dijeron que en respuesta al cohete, el ejército israelí atacó un puesto de observación del movimiento terrorista Hamas en Gaza.
Los medios palestinos también reportaron que un tiempo antes, habían sido disparados dos morteros pero estos no habían alcanzado a pasar la frontera hacia Israel y cayeron dentro de la Franja de Gaza.
Foto: Pixabay
Los surcoreanos, israelíes y holandeses son los que más porcentaje de teléfonos inteligentes tienen, cerca de 9 de cada 10, mientras que los kenianos y los nigerianos con cuatro de cada nueve, y los indios, dos de cada diez, son los que menos, según un estudio del centro de investigación Pew.
En todo el mundo, se calcula que existen más de 5.000 millones de teléfonos móviles, de los que más de la mitad son inteligentes, sobre una población total de 7.700 millones de personas.
No obstante, el reporte demuestra que el rápido crecimiento de los últimos años no ha sido igual entre las naciones ni dentro de ellas.
Por ejemplo, subrayó el centro Pew, la mediana de las personas que poseen teléfonos inteligentes en economías avanzadas es de 76 %, frente al 45 % en las emergentes.
Después de Corea del Sur, con 95 % celulares inteligentes y 5 % móviles; se encuentra Israel, con 88 % y 10 %, respectivamente; Holanda, con 87 % y 11 %; Suecia, 86 % y 12 %; Australia y EE.UU., ambos con 81 % y 13 %; y España, con 80 % y 18 %.
En Latinoamérica, por su lado, Argentina está a la cabeza con un 68 % de teléfonos inteligentes y 16 % móviles; Brasil, 60 % y 23 %; y México, 52 % y 44 %, respectivamente.
A la cola se encuentran tres países africanos, como Kenia, 41 % con aparatos inteligentes y 45 % móviles; Nigeria, 39 % y 44 %; e India, 24 % y 40 %.
Asimismo, la brecha general es evidente: los menores de 35 años tienen mucha más probabilidad de contar con teléfonos móviles que los mayores de esa edad. Frente a ello, apenas hay diferencias entre hombres y mujeres tanto en avanzados como en emergentes.
Estos datos fueron recabados en una encuesta realizada por el centro Pew a 30.100 personas en 27 países entre el 14 de mayo y el 12 de agosto de 2018. EFE
Foto de archivo: REUTERS / Morteza Nikoubazl
El General de Brigada Hossein Salami, segundo en el mando de la Guardia Revolucionaria iraní, dijo en una conferencia que su país podría derrotar a Israel en tres días.
"Les advertimos (a los sionistas) que si una nueva guerra comienza, esta resultará en su destrucción", dijo Salami. Según la agencia iraní Tasnim, el general también dijo que "Irán ha advertido al régimen sionista que no juegue con fuego porque van a ser destruidos antes de que EEUU los ayude".
Salami fue incluso más allá y dijo que de haber una guerra, Israel "no conseguiría suficientes tumbas para enterrar a todos sus muertos".
Esta semana, el primer ministro Netanyahu se refirió en la conferencia Cybertech en Tel Aviv a las amenazas de destrucción que recientemente hacen repetidamente desde Teherán: "Ellos dicen que nos van a destruir, que van a atacar nuestras ciudades con misiles. No somos ajenos a estas amenazas. No nos impresionan porque nosotros sabemos cuál es nuestro poder tanto en defensa como en la ofensiva".
El día martes, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, contraalmirante Ali Shamkhani, dijo que “los misiles de precisión en manos de la resistencia en Gaza y el Líbano están dispuestos para convertir toda acción estúpida posible en un infierno de fuego”, refiriéndose a un posible ataque de Israel.
Foto: Fuerza Aérea de Israel
El director de la Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Dan Coats, manifestó que los ataques de Israel en Siria aumentan la posibilidad de una guerra con Irán. Coats expresó además sus preocupaciones con respecto a la influencia iraní en la región.
“Nosotros evaluamos que Irán busca evitar un conflicto armado importante con Israel”, expresó Coats al Comité Selecto de Inteligencia del Senado de EE.UU. “Sin embargo, los ataques israelíes que resultan en bajas iraníes aumentan la posibilidad de represalias convencionales iraníes contra Israel”.
"Los esfuerzos de Irán para consolidar su influencia en Siria y armar a Hezbollah han provocado ataques aéreos israelíes en enero de 2019 contra posiciones iraníes dentro de Siria y subrayan nuestra creciente preocupación por la trayectoria a largo plazo de la influencia iraní en la región y el riesgo de que el conflicto se intensifique”, apuntó Coates.
El director de la Inteligencia Nacional estadounidense añadió que el presidente sirio, Bashar al Assad, ha derrotado a la oposición y que ahora tratará de extender de nuevo su control sobre todo el país. Esto es, tratando de no involucrarse en un enfrentamiento con Turquía o Israel.
Parashat Itró - Rab Jonathan Sacks
La revelación en el Monte Sinaí - el tema central, no solo de la parashá de Itró sino del judaísmo en su totalidad - fue única en la historia religiosa de la humanidad. Otras fes (el cristianismo y el islam) se llaman a sí mismas religiones de revelación, pero en ambos casos la revelación a la que se refieren es a la de un individuo (“el hijo de Dios, “el profeta de Dios”). Solo en el judaísmo la autoproclamación de Dios fue dirigida no a un individuo (un profeta) o a un grupo (los ancianos) sino a una nación entera, jóvenes y ancianos, hombres, mujeres y niños, tanto los virtuosos como los aún-no-virtuosos. Desde el comienzo el pueblo de Israel supo que algo sin precedentes estaba ocurriendo en el Monte Sinaí. Moisés no tuvo dudas de que se trataba de un evento sin igual.
“Pregunta ahora sobre las épocas de antaño, mucho antes de tu tiempo, desde el día que Dios creó al hombre sobre la tierra; pregunta desde un extremo de la tierra hasta el otro. ¿Ha ocurrido algo más grande que este evento o se ha escuchado alguna vez algo semejante? ¿Ha habido algún otro pueblo que haya escuchado la voz de Dios hablando desde el fuego como lo han hecho ustedes, y que haya sobrevivido?” (Deuteronomio 4: 32-33)
Para los grandes pensadores de la Edad Media, la significación era primordialmente epistemológica. Creaba certezas y eliminaba dudas. La autenticidad de una revelación experimentada por una sola persona podía ser cuestionada. La vivida por millones de personas, no. Dios evidenció Su presencia en público para evitar cualquier sospecha de que la presencia sentida, y la voz escuchada, no fueran genuinas.
Contemplando la historia de la humanidad desde esos días, está claro que además había otra significación - que no tenía que ver con el conocimiento religioso sino con el político. En el Sinaí se estaba formando un nuevo tipo de nación y una nueva forma de sociedad - que sería la antítesis de la de Egipto, donde pocos ostentaban el poder y la mayoría eran esclavos. Sería, en palabras de Abraham Lincoln en el Discurso de Gettysburg, “una nueva nación, concebida en Libertad, y dedicada a la propuesta de que todos los hombres son creados iguales.” En efecto, sin el pacto del Monte Sinaí serían inconcebibles las palabras de Lincoln. En ningún otro lado encontramos nada parecido a la política del Monte Sinaí, con su visión radical de una sociedad ligada no por el poder, sino por el libre consentimiento de sus ciudadanos de ser ligados en forma individual y colectiva, por un código moral y un pacto con Dios. (1)
Los trabajos clásicos de la historia de la política de la libertad van retrospectivamente desde Marx, Rousseau y Hobbes, a la República de Platón, la Política de Aristóteles, y las ciudades griegas (particularmente Atenas) del siglo V A.E.C. Esto es un grave error. Ciertamente, palabras como “democracia” (el gobierno del pueblo) son de origen griego. Los griegos brillaron por sus sustantivos abstractos y su pensamiento sistemático. Sin embargo, si observamos el “nacimiento de la modernidad” - con figuras como Milton, Hobbes y Locke en Inglaterra, y los padres fundadores de Estados Unidos - dialogaban más con la Biblia hebrea que con Platón o Aristóteles. Hobbes la cita 657 veces solo en el Leviatán. Mucho antes que los filósofos griegos, y mucho más profundamente, nació en el Sinaí el concepto de la sociedad libre.
Tres factores acerca de ese momento resultaron cruciales. El primero fue que mucho antes de entrar en la tierra y adquirir su propio sistema de gobierno (primero por los jueces y luego los reyes) habían entrado en un pacto abarcador con Dios. Ese pacto (Brit Sinai) fijó límites morales al ejercicio del poder. El código que hoy llamamos Torá estableció por primera vez la primacía del derecho sobre la fuerza. Cualquier rey que obrara en forma contraria a la Torá estaría actuando ultra vires (fuera de la autoridad legítima) y podía ser cuestionado. Este es el hecho singular más importante acerca de la política bíblica.
La democracia según el modelo griego siempre tuvo una falla letal. Alexis de Tocqueville y John Stuart Mill la llamaron “la tiranía de la mayoría.” (2) J.L.Talmon la llamó la “democracia totalitaria”. (3) El gobierno de la mayoría no garantiza los derechos de las minorías. Como señaló con justicia Lord Acton, fue eso lo que causó la caída de Atenas. “No había ley superior a la del estado. El legislador estaba más allá de la ley.” (4) En el judaísmo por el contrario, los profetas fueron enviados para desafiar la autoridad del rey si éste no actuaba dentro de los términos fijados por la Torá. El ejemplo clásico es la acusación que Dios le ordena a Elijah a que se pronuncie en contra del rey Ahab por apoderarse del viñedo de Naboth. “Así, dice el Señor: ¿Serías capaz de asesinar para tomar posesión?” (Reyes 21:19)
Los individuos tienen el poder de desobedecer órdenes ilegales o inmorales. El primer ejemplo fue el de las parteras judías que “temieron a Dios y no hicieron lo que el rey egipcio les había ordenado.” (Ex. 1: 17) Otro momento clave fue cuando el rey Saúl ordenó a sus servidores matar a los sacerdotes de Nob, que habían dado refugio a David. “Pero los servidores del rey no alzarían la mano para castigar a los sacerdotes del Señor”. (Samuel 22: 17) (5) Fue esta la tradición que Calvino - inspirado en los radicales puritanos del siglo XVII de Inglaterra y Norteamérica - tomó cuando dijo que “profetas y maestros pueden tener el coraje de plantarse valientemente contra reyes y naciones.” (6) Fue en esta misma tradición que Thomas Paine basó su panfleto Common Sense (Sentido Común) (1776) ampliamente acreditado de ser el factor que condujo a la revolución norteamericana. (7) Históricamente, fue el pacto del Monte Sinaí y todo lo que derivó de él, y no la tradición política griega, lo que inspiró el nacimiento de la libertad en Inglaterra y Norteamérica, los primeros pueblos que se encaminaron hacia la edad moderna.
El segundo elemento clave está en el prólogo al pacto.
Dios le dice a Moisés:
“Esto es lo que dirás a la casa de Yaakov y al pueblo de Israel: ‘Ustedes mismos han visto lo que Yo hice en Egipto y como los llevé sobre alas de águila y los traje hacia Mí. Si ustedes me obedecen plenamente y guardan Mi pacto, ustedes serán Mi posesión atesorada, pues toda la Tierra es Mía. Ustedes serán para Mí un reino de sacerdotes y nación sagrada’” (Ex. 19: 3-6)
Moisés le dice esto al pueblo, que le responde: “Haremos todo lo que el Señor dice” (Ex. 19: 8) Hasta que el pueblo no confirmó su consentimiento, la revelación no pudo continuar. El principio en juego era que no había gobierno legítimo que no tuviera el consenso de los gobernados. (8) aun si el gobernador fuera el Creador del cielo y de la tierra. Conozco pocas ideas más radicales que esta.
Es cierto que hubo sabios de la época talmúdica que cuestionaron el concepto de que el pacto del Sinaí era totalmente libre. Hay una famosa declaración del Talmud que dice:
“Y estaban parados bajo (normalmente traducido “al pie”) de la montaña” (Ex. 19: 17) - lo cual nos enseña que el Santo, Bendito Sea, dio vuelta la montaña por encima de ellos como un casco y les dijo: “Si ustedes aceptan la Torá, bien. Si no, éste será vuestro lugar de entierro.” (9)
A lo que se referían los sabios en esta instancia era la pregunta de si los israelitas verdaderamente tenían una libre elección en el Sinaí. No habían entrado a la tierra prometida. Dependían de Dios para el alimento, el agua y la protección. ¿Dónde podían ir y a quién podrían dirigirse si le decían que no a Dios?
El Talmud dice que “De cualquier forma, lo volvieron a aceptar durante el reinado de Ajashverosh, (10) o sea, en el tiempo que describe el Libro de Ester - uno de los dos únicos libros de la Biblia en que no se menciona el nombre de Dios. (11) En ese contexto, no habría dudas acerca de la cuestión de la coerción divina. Sin embargo, en el nivel más elemental, este es el significado de las dos ceremonias de renovación del pacto, una al final de la vida de Moisés, cuando los israelitas están por entrar en la tierra, (Deut. 29-31) y la otra al final de la vida de Joshua, cuando el pueblo había conquistado la tierra (Joshua 24). El pacto fue renovado precisamente para que nadie pudiera decir que habían entrado coercitivamente cuando no había otra alternativa.
En el corazón del judaísmo está la idea - mucho más avanzada para su tiempo, aunque no siempre reconocida - de que el Dios libre desea el culto libre de seres humanos libres. Dios, dijeron los rabinos, no actúa tiránicamente con Sus criaturas. (12)
El tercero, igualmente avanzado para la época era que los socios del pacto debían ser “todos los integrantes del pueblo” - hombres, mujeres y niños. Este hecho se enfatiza más adelante en la Torá en la mitzvá de Hak-hel, la ceremonia de renovación del pacto cada siete años. La Torá expresa específicamente que todo el pueblo debe estar reunido para esta ceremonia, “hombres, mujeres y niños” (Deut. 31: 10-13). Mil años más tarde, cuando Atenas experimentaba la democracia, solo una sección limitada de la sociedad tenía derechos políticos. Las mujeres, niños, esclavos y extranjeros estaban excluidos. En muchos aspectos esto era cierto hasta muy recientemente. En Inglaterra, las mujeres no tuvieron derecho al voto hasta 1918. En Estados Unidos el sufragio femenino recién se completó en 1920, aunque en algunos estados ocurrió con anterioridad.
De acuerdo con los sabios, cuando Dios nos estaba por entregar la Torá en el Sinaí le dijo a Moisés que consultara primero con las mujeres y recién después con los hombres. Este es el sentido del versículo “Esto es lo que le dirás a la casa de Yaakov y dirás al pueblo de Israel” (Ex. 19: 3) La casa de Yaakov, nos dicen los sabios, se refiere a las mujeres. (13) La Torá, la “constitución de la libertad” de Israel, incluye a todos. Fue el primer momento, en miles de años, en que la ciudadanía era concebida como universal.
Quizás el testimonio más grande acerca de la Biblia hebrea fue dado por Jean Jacques Rousseau en un manuscrito no publicado y descubierto después de su muerte:
Los judíos nos proveen de un espectáculo sorprendente: las leyes de Numa, Licurgo y Solón están muertas, y las mucho más antiguas leyes de Moisés, aún viven. Atenas, Roma y Esparta han fallecido y ya no tienen hijos sobre la tierra. Sión, destruida, no ha perdido a sus hijos… ¿Cuál será la fortaleza de una legislación capaz de lograr esas maravillas, capaz de resistir conquistas, dispersiones, revoluciones, exilios, capaz de sobrevivir a las costumbres, leyes, imperios de todas las naciones...y de durar tanto como el mundo? Cualquier hombre, sea quien fuere, debe reconocer esta maravilla única, cuyas causas, divinas o humanas, ciertamente merecen ser estudiadas y admiradas por los sabios, con preferencia a todo lo que tienen para ofrecer Grecia y Roma.” (14)
Con la revelación del Sinaí, algo sin precedentes ingresó en el horizonte del hombre, aunque transcurrirían siglos, milenios, antes de que todas sus implicancias sean comprendidas. En el Sinaí, nació la política de la libertad.

Victor Villasante Paredes
(1) “El gobierno de los israelitas era una federación, unida por no por una autoridad política, sino por la unidad de una raza y una fe, y fundada, no en la fuerza física, sino en un pacto voluntario”. Lord Acton, Essays in the History of Liberty (Liberty Press, 1985), 7 (2) Alexis de Tocqueville, Democracy in America, libro 1, capítulo 15; John Stuart Mill, introducción a “On Liberty” (3) J.L. Talmon, The Origins of Totalitarian Democracy (Secker and Warburg, 1955) (4) Lord Acton, Essays in the History of Liberty, 13 (5) Sobre la desobediencia civil en el judaísmo, ver los ensayos de Moshe Greenberg, Maurice Lamm and Milton Konvitz sobre Ética Judía Contemporánea, ed. Menachem Kellner (Sanhedrin Press, 1978), 211–254; y del autor Harold Schulweis, “Conscience: The Duty to Obey and the Duty to Disobey” ( Jewish Lights, 2008) (6) Calvin, Jeremiah, clase 2: r.44. Cited in Michael Walzer, The Revolution of the Saints: A Study in the Origins of Radical Politics (New York: Atheneum, 1972), 63 (7) Re-impreso en Political Writings (Cambridge University Press, 1989), 3–38 de Thomas Paine. El panfleto vendió 100.000 copias solamente en el año 1776. Paine basó su postura anti-monárquica en pasajes de la Biblia Hebrea. (8) La frase proviene de la Declaración de Independencia de Estados Unidos (9) Shabbat 88a (10) Shabbat 88a (11) El otro es Shir HaShirim, la Canción de Canciones. (12) Avoda Zara 3a (13) Mekhilta, ad loc (14) Estas notas sin publicar están conservadas en la biblioteca pública de Neuchatel. Citado en The History of Anti-Semitism (Routledge and Kegan Paul, 1975), vol. 3:104–5, de Leon Poliakov.

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