Mayo 31, 2020

Selfies labore, leggings cupidatat sunt taxidermy umami fanny pack typewriter hoodie art party voluptate. Listicle meditation paleo, drinking vinegar sint direct trade.

Líderes de varias religiones tuvieron una insólita reunión para orar por el fin de la pandemia mundial.
Líderes religiosos se reúnen para orar en Jerusalén
JERUSALÉN (EFE).— Líderes religiosos judíos, cristianos, musulmanes y drusos rezaron juntos en Jerusalén con el fin de contribuir a la lucha contra la pandemia y pidieron “salud y unidad”.
“Esta terrible nueva realidad ha afectado a toda la humanidad, sin importar religión, género o raza. En base a la verdadera fe en la solidaridad, llamamos a todos los ciudadanos del mundo a unir fuerzas y rezar juntos por la salud y la unidad”, expresaron ayer los líderes espirituales en un comunicado conjunto.
“Dios, tú que nos has alimentado en la hambruna y nos has provisto de abundancia, nos has librado de la peste y nos has liberado de enfermedades graves y duraderas. Ayúdanos”, pidieron los líderes.
Unos portando túnicas, otros traje y otros largos vestidos negros, con distintos tipos, tamaños y colores de sombreros, varios con boca y nariz tapadas con mascarilla, unos quietos y otros inclinándose hacia adelante y hacia atrás, leyendo juntos, en distintos idiomas y separados por dos metros, la misma plegaria.
En el hotel King David de Jerusalén, con los muros de la Ciudad Vieja a sus espaldas, los líderes presentes fueron los grandes rabinos israelíes Itzhak Yosef y David Lau, el patriarca greco-ortodoxo Teófilos III, el administrador apostólico del Patriarcado Latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, los imanes jeque Gamal el Ubra y jeque Agel Al-Atrash y el líder espiritual druso, jeque Mowafaq Tarif.
La ceremonia, que debido a las restricciones por el coronavirus tuvo lugar a puerta cerrada, fue transmitida en vivo a todo el mundo por internet.
“Hasta ahora, tu piedad nos ha ayudado y tu solidaridad no nos ha abandonado, entonces te pedimos y suplicamos que nos cures, Señor, y seremos curados, sálvanos y seremos salvados, porque tu eres nuestra gloria”, imploró uno de los fragmentos de la plegaria, que rogó también por prosperidad y la erradicación total de la pandemia del planeta.
El rezo se produjo después de una Semana Santa atípica, vacía de peregrinos y con el Santo Sepulcro cerrado. Lo mismo que ocurrió para la Pascua judía, marcada por las estrictas normas del confinamiento, y que les tocará sufrir ahora a los musulmanes durante el mes sagrado de Ramadán que está a punto de comenzar.
El coronavirus Covid-19 logró la unión —aunque sea por un momento— de las principales religiones de la ciudad santa.
Cerememonia en vivo en recuerdo del Holocausto y el Heroísmo 2020. 20 Abril, 2020
Branko Lustig en Yad Vashem en Jerusalén Foto: REUTERS/Nir Elias Horario: 20 hs de Israel. 14hs de Argentina. 12hs Colombia y México.


Pacífico Comunicaciones
Victor Villasante
En Venezuela toman la temperatura de una mujer en un puesto de control en el barrio marginal de Catia, Caracas. Foto: Reuters/Manaure Quintero

El coronavirus afecta a todo el género humano, pero en las actuales condiciones de vastos sectores de la población en pobreza y altas desigualdades, los pobres son mucho más vulnerables. Describiendo el contexto en el que se da, el Director de la Organización Mundial de la Salud (OMS) resalta que es un mundo donde 3.500 millones de personas viven en condiciones miserables y sin acceso a servicios esenciales de salud. Por otra parte, el mundo es cada año más desigual. Según el Informe Social Mundial, en el 2019 las desigualdades crecieron en países que representan el 71% de la población mundial. Los 2.155 más ricos tenían el año pasado más que 4.600 millones de personas. Expresando el descontento social al respecto en una encuesta Gallup a 65.000 interrogados en 60 países, el 69% dijeron que las diferencias entre ricos y pobres en sus países “no eran juego limpio”.
Los altos niveles de desigualdad y pobreza llevan a que los pobres tengan mayores posibilidades de contraer la enfermedad en sus modalidades más agudas. Entre otros, su situación particular presenta los problemas que se sintetizan a continuación.
1. Según la OMS los que tienen condiciones de vulnerabilidad están más expuestos. La pobreza lleva a tasas más altas de obesidad, por la ingestión de alimentos “basura” repletos de grasas, azúcares y sal. Ella genera diabetes (como sucede en México, por ejemplo, con más de 80.000 muertes anuales por diabetes), enfermedades cardiovasculares, osteoartritis, y cánceres. En América Latina la actual dieta de fast food plenos en grasas ultrasaturadas, y el consumo en gran escala de bebidas gaseosas, han llevado a que el 58% de la población sea obesa o tenga sobrepeso.
Otra fuente importante de condiciones de enfermedad de los pobres, es el cigarrillo. Los porcentajes más altos de tabaquismo que debilita los pulmones, y lleva a todo orden de cánceres y otras enfermedades se hallan entre ellos.
También la polución, que causa más del 20% de las muertes mundiales, está sobrerrepresentada en los más pobres, que suelen vivir y trabajar en ambientes más polutos.
2. Según los estudios del Centro Chino para Control y Prevención de enfermedades, los que tienen condiciones de enfermedad crónica, presentan una probabilidad de mortalidad por coronavirus, 10 veces mayor que los demás.
3. Corroborando lo anterior, las investigaciones sobre epidemias de influenza, han mostrado que la pobreza y la desigualdad exacerban las tasas de transmisión, y mortalidad.
4. Las desigualdades restan a los pobres posibilidad de contar con lo más elemental, el derecho a días de licencia paga por enfermedad. En USA según el New York Times, entre los que trabajan en el 25% con más altos ingresos el 90% tienen licencias remuneradas por temas de salud. Eso sucede con el 47% de los que trabajan en el 25% de ingresos inferiores. Las desigualdades también influyen en la atención de la salud por las familias. Según una encuesta Gallup, 26% de los americanos difirieron la consulta médica porque no podían afrontarla. Uno de cada cuatro en la familia no hizo un test recomendado por el médico, y uno en cada seis no compró los medicamentos que le dieron por falta de recursos.
5. La OMS ha dictado guías muy prácticas y útiles para prevenir la enfermedad. Pero son difíciles de cumplir para los pobres. Se necesitan políticas públicas muy activas que las posibiliten.
6. La primera recomendación frente al virus es lavarse las manos con periodicidad con un jabón apropiado. Pero resulta que el 40% de la población mundial no tiene un lavabo con agua potable y jabón en su casa. Latinoamérica es un ejemplo típico. Tiene el 31% de las aguas limpias del planeta, pero es muy desigual en todo, incluso el acceso a agua potable. El Tribunal internacional del agua estima que hay en la región 77 millones de personas sin acceso a ella. En países como Perú, con buenas tasas de crecimiento, sin embargo 8 millones de personas no tienen agua potable. Deben comprarla. En las colinas desérticas limeñas cuesta 3 a 10 veces más que en las zonas bajas de Lima.
7. Se recomienda la mayor limpieza, e instalaciones sanitarias adecuadas. En la región hay 100 millones de personas sin saneamiento seguro, y 258 millones que evacuan sus desechos a través de letrinas y fosas sépticas. Todo ellos es fuente de enfermedad, y vulnerabilidad.
8. Se recomienda que los niños estén bien alimentados como un requisito básico de salud. Al cerrar masivamente las escuelas, política imprescindible para evitar el contagio, surge el desafío de cómo comerán los niños pobres de las escuelas públicas, que recibían en la mayoría de ellas buena parte de su alimentación.
9. Hay en América Latina 100 millones de personas que viven en viviendas precarias, en condiciones de hacinamiento. ¿Cómo pueden aplicar las recomendaciones de que haya distancia física entre las personas para bajar las probabilidades de contagio?.
10. El acceso a atención médica en América Latina y otras regiones es limitado. Mueren en el mundo 10.000 personas por día por falta de acceso a servicios de salud. Los países ricos tienen 2 a 10 camas de hospital cada 1.000 habitantes, los países pobres una cada 10.000. Los pobres tienen graves dificultades para tener un diagnóstico del virus, y ser atendidos.
11. El ascenso de la pauperización en América Latina en los últimos años multiplica los casos de pobreza vulnerable en todos los aspectos mencionados y otros. Según la CEPAL, la pobreza aumentó en 27 millones de personas en los últimos cinco años entre el 2014 y el 2019, y es ahora el 31% de la población. En el 2019, hubo más de 6 millones de pobres nuevos. La pobreza extrema creció significativamente y es el 11,5% de la población.
Se requiere en la región como en todo el orbe tener en cuenta especialmente en la lucha contra el virus las realidades de los pobres. Prestarles poca atención es antiético, pero además facilitará la propagación del contagio en la sociedad. Entre otros ejemplos, estudios en USA muestran que los estados que han implantado la obligatoriedad de la licencia paga por enfermedad, han reducido el impacto de las epidemias de influenza en un 40% respecto a los estados que no lo han hecho.
Se impone poner en marcha enérgicas políticas públicas afirmativas de protección de los desfavorecidos. Asimismo, en concertación con ellas iniciativas en gran escala de la responsabilidad social empresarial y de la sociedad civil. Maximizar la solidaridad debe ser una de las consignas principales de estos tiempos difíciles.

Fuente : Aurora Digital
Bernardo Kliksberg es consejero del Encuentro Mundial de Valores. Asesor de diversos organismos internacionales.

Pacífico Comunicaciones
Victor Villasante

Pacifico Comunicaciones

PÁCIFICO COMUNICACIONES con más de 54 años de ministerio radial, difunde espacios culturales, musicales de entrevistas y noticias. Su elaboración y contenido están a cargo de profesionales especializados que nos permiten asegurar una amplia sintonía en todo el Perú.

  +Tel: (511) 4333275 - 4333243