Marzo 05, 2021

Selfies labore, leggings cupidatat sunt taxidermy umami fanny pack typewriter hoodie art party voluptate. Listicle meditation paleo, drinking vinegar sint direct trade.

El primer ministro Benjamin Netanyahu advirtió que su país “no permitirá que Irán las fabrique”, luego de que Teherán comenzara a producir en su planta de Fordo por encima de los límites impuestos por el acuerdo nuclear de 2015
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu (EFE/EPA/YONATAN SINDEL) Israel denunció este lunes que la decisión del régimen de Irán de comenzar el proceso para producir uranio enriquecido a 20% demuestra que está buscando construir armas nucleares, a pesar de negarlo.
Los medios iraníes anunciaron el lunes el inicio del proceso para producir uranio enriquecido al 20% en su sitio de Fordo, muy por encima del umbral fijado por el acuerdo nuclear alcanzado en 2015.
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu dijo en un comunicado que la medida “no se puede explicar de ninguna manera excepto como la realización continua de su intención de desarrollar un programa nuclear militar”.
“Israel no permitirá que Irán fabrique armas nucleares”, advirtió.
Israel, considerado como el único país con armas nucleares en Medio Oriente, acusa al régimen de Irán de tratar de crear su propio arsenal nuclear y de querer destruirle.
Netanyahu se opuso al acuerdo de 2015 entre Irán y las grandes potencias mundiales para levantar sanciones internacionales a cambio de congelar su programa nuclear.
Pero en 2018, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sacó a Estados Unidos del acuerdo y volvió a imponer sanciones, lo que llevó a Teherán a revocar sus propios compromisos.

Irán comenzó el enriquecimiento de uranio al 20% en una nueva violación al acuerdo nuclear En mayo de 2019, un año después de la retirada unilateral de Estados Unidos de este acuerdo y la reimposición de sanciones, el régimen persa comenzó a liberarse de sus principales compromisos, incluido el límite de la tasa de enriquecimiento de uranio. Acusado por varios países occidentales e Israel, su gran enemigo, Irán siempre negó que buscase desarrollar el arma atómica.
“El proceso para producir uranio enriquecido al 20% ha comenzado en el complejo de Shahid Alimohammadi [Fordo]”, situado a 180 kilómetros al sur de Teherán, declaró el portavoz del gobierno, Ali Rabii, citado en la página web de la televisión del Estado. El presidente iraní Hassan Rohani dio la orden “estos últimos días” y “el proceso de inyección de gas comenzó hace algunas horas”, agregó.
Irán informó a fines de diciembre al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) sobre su voluntad de producir uranio enriquecido al 20%, el nivel de antes a la conclusión del acuerdo internacional firmado en Viena en 2015.
Este lunes, el OIEA confirmó el anuncio de Teherán. “El director general, Rafael Mariano Grossi, informó a los Estados miembros del OIEA que Irán comenzó a alimentar de uranio ya enriquecido a 4,1% seis cascadas de centifugadoras (...) con el objetivo de subir a 20%”, indicó el organismo de la ONU en una declaración transmitida a la agencia AFP.
Según el último informe disponible de la agencia de la ONU, publicado en noviembre, Teherán enriquecía uranio a un grado de pureza superior al límite previsto por el acuerdo (3,67%), pero no superaba el umbral del 4,5%, y seguía cumpliendo con el estricto régimen de inspecciones del OIEA.

Benjamin Netanyahu advirtió que “Israel no permitirá que Irán fabrique armas nucleares” Los programas nucleares orientados a fines exclusivamente pacíficos -en general para la producción de energía, usos médicos e investigación- se valen de uranio natural o uranio levemente enriquecido a un máximo de 4,5-5% del isótopo U235 (que en el uranio natural se encuentra en valors por debajo del 1%).
Para fabricar una bomba atómica comúnmente se entiende que es necesario enriquecer uranio por encima del 90%, mientras que los reactores utilizados para la propulsión de buques requieren de un enriquecimiento del 20%, por lo que cuando un país comienza a enriquecer uranio en estos niveles se estima que está encarando un programa nuclear de uso militar.
Pero, tras el asesinato a finales de noviembre cerca de Teherán del físico nuclear iraní, Mohsen Fakhrizadeh, el Parlamento iraní (de mayoría conservadora) adoptó una controvertida ley para producir y almacenar al menos “120 kg al año de uranio enriquecido al 20%” y “poner fin” a las inspecciones del OIEA sobre las actividades nucleares iraníes.
El gobierno de Rohani se había opuesto a esta iniciativa. El lunes, Rabii explicó que la posición del régimen sobre esta ley no ha cambiado “pero que se veía obligado a implementarla”.
El pacto de 2015 fue alcanzado tras años de duras negociaciones entre Irán y los cinco miembros permanentes del Consejo de seguridad de la ONU (Reino Unido, China, Francia, Rusia, Estados Unidos), así como Alemania.

Construcciones en la instalación nuclear de Fordo (Maxar Technologies via AP) La Unión Europea (UE) ya advirtió que el enriquecimiento al 20% “constituía un desvío considerable” de los compromisos iraníes “con serias implicaciones en materia de no proliferación”. “No hay que dramatizar. El programa nuclear sigue siendo totalmente transparente y verificable. Debemos concentrarnos en la manera de restablecer la aplicación global del acuerdo”, afirmó por su parte el embajador ruso ante el OIEA, Mijail Ulyanov.
Este anuncio se produce en un contexto de grandes tensiones, tras el primer aniversario de la muerte del general iraní Qassem Soleimani en un ataque estadounidense hace un año en Bagdad, al que Teherán prometió “vengar”. Además, los Guardianes de la Revolución iraníes indicaron este lunes que habían capturado un petrolero con bandera surcoreana en la aguas del Golfo, donde están desplegados buques estadounidenses. Seúl reclamó la liberación del buque.
Ante lo que presentó como “amenazas” iraníes, el Pentágono indicó que había decidido finalmente dejar al portaaviones “USS Nimitz” en el Golfo.
Estos acontecimientos se producen a menos de dos semanas del final del mandato de Trump, que ejerció una campaña de “presión máxima contra Irán”, aumentando las tensiones entre ambas partes con sabotajes, ataques y capturas de buques y drones en el Golfo.
Con la llegada del presidente electo Joe Biden se espera un apaciguamiento, así como un rescate del acuerdo nuclear.
Fuente : SEMANA Mundo
Pacífico Comunicaciones
Victor Villasante
Netanyahu, Trump, Zayed y Zayani en la firma de los Acuerdos de Abraham en Washington, DC, 14 de septiembre de 2020 Foto: GPO Avi Ohayon

Pareciera increíble que tras décadas de fuertes tensiones, enfrentamientos y guerras en el Medio Oriente, la realidad empieza una transición positiva y que será de gran importancia para esta región y en un momento histórico, pues la pandemia que ha causado un cataclismo en la mayor parte del globo terráqueo, no exceptúa al Oriente Próximo, que sin duda alguna sigue siendo un punto clave geopolítico y geoestratégico.
Los Acuerdos de Abraham, bautizados así en honor al patriarca Abraham, que nació en el año 1813 a. e.c en Ur Kaśdim -Ur de los Caldeos- y emigró hacia Canaán por orden de su Dios, convirtiéndose en el padre del monoteísmo, que significaría el origen del judaísmo, cristianismo e islam. Además, gran parte de la estructura del mundo occidental, es gracias al judeocristianismo, asimismo como a Grecia y a Roma. Ahora bien, estos Acuerdos, que normalizaron las relaciones entre Israel y los Emiratos Árabes en un principio, luego se replicaron en otras naciones del golfo pérsico y del mundo árabe como: Bahréin, Sudán y recientemente con Marruecos e incluso podría ser la propia Arabia Saudita, quien restableciera plenas relaciones con Israel, antes que culmine el gobierno Trump.
Sin precedentes. El actual gobierno de los Estados Unidos, ha ejecutado una política exterior en el Medio Oriente tan eficaz y bien elaborada que quienes no quieren aceptar entrar en estas negociaciones es porque en definitiva son enemigos de que las cosas marchen en su debido orden. Irán, Líbano (influenciado por Hezbollah) y la Autoridad Palestina, no harían un esfuerzo real por el intento de normalizar sus relaciones con Estados Unidos e Israel. Al parecer, por principio están en contra de la paz en su zona. A pesar de esto, la política americana ha sido la de conectar a las naciones que si estaban y estarían dispuestas a beneficiarse de ser un socio estratégico de EE. UU e Israel.
Donald J. Trump, no solo será recordado por haber movido la embajada americana a Jerusalén -capital del Estado hebreo- sino como haber promovido la paz en todo el Oriente Próximo. Haber acabado con el Estado Islámico (ISIS) y promover “la retirada” en Siria, hacen de Trump un pacifista, contrario al anterior gobierno Obama-Clinton que lo que promovió fue el desorden en esta región y que incluso con el ahora tándem Biden-Harris (el retorno Obama-Clinton) podría el conflicto volver a su sitio; sin embargo, una buena cantidad de los países del Mundo Árabe lo saben, y sin duda Israel. Así que, por lógica y en buen uso de la razón, el objeto de toda la política exterior del gobierno Trump en Medio Oriente, encabezado por Jared Kushner es dejar implantada una situación lo más armoniosa posible, donde los marginados sean quienes ven la paz con los ojos cegados por la ira y el rencor.
Así que, estos acuerdos que en el marco de la pandemia se han venido firmando, promueven la cooperación entre los países suscritos, paz, estabilidad regional y la contención de ataques terroristas dentro de los territorios adyacentes o limítrofes de estas naciones, que a la postre, han comprendido que estar enfrentadas es un absurdo conflicto. Del mismo modo, este conflicto se originó desde el propio instante en que los británicos se retiraron de la zona otrora conocida como: Mandato Británico de Palestina. Así fue, que, para el 15 de mayo de 1948, una coalición de naciones árabes atacó en conjunto a Israel. Es decir, la nación hebrea -tuvo sin duda alguna- como hito fundacional una guerra. Y ni hablar de los países árabes que terminaron involucrados en un conflicto que les desfavoreció incluso más que al propio Israel, en términos geopolíticos y geoestratégicos, pues con cada confrontación bélica que perdieron contra la nación judía, su discurso anti Estado de Israel se fue debilitando. Tanto así que, ahora está claro que la mejor opción hubiera sido la vía diplomática como lo proponía la ONU, cuando promulgó la resolución 181, conocida como: Plan de las Naciones Unidas para la partición de Palestina.
Para concluir, luego de haber sido la misma historia, quien ha objetado y demostrado el claro devenir que hubiese supuesto la no agresión, el diálogo y la posibilidad de haber signado un acuerdo que se hubiera encargado de fortalecer a la región, a cambio de lo que en la realidad sucedió. Nos hubiéramos ahorrado infinitos esfuerzos por una paz al parecer irresoluble, si la potencia mundial -EE. UU- hubiera promovido una política como la que el gobierno actual ha ejecutado, seguro que en la actualidad la situación seria diferente. Sin embargo, este fue un momento clave y es vital para la región y para el sistema internacional en sí, que se mantenga la estabilidad y las buenas nuevas que le sigan, a pesar del cambio de gobierno en Estados Unidos, de vuelta a la cuestión demócrata; que predica, pero no aplica.
Fuente: Aurora Digital
Pacífico Comunicaciones
Victor Villasante

Pacifico Comunicaciones

PÁCIFICO COMUNICACIONES con más de 54 años de ministerio radial, difunde espacios culturales, musicales de entrevistas y noticias. Su elaboración y contenido están a cargo de profesionales especializados que nos permiten asegurar una amplia sintonía en todo el Perú.

  +Tel: (511) 4333275 - 4333243