Agosto 08, 2020

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Benny Gantz dialoga con el director del Instituto de Investigación Bilógica, Prof. Shmuel Shapira en el laboratorio de Ness Ziona Foto: Ariel Hermoni Ministerio de Defensa vía Facebook
Israel comenzará a probar una posible vacuna contra la COVID-19 en humanos a partir de octubre, anunció hoy el ministro israelí de Defensa, Benny Gantz.
El Instituto de Israel para la Investigación Biotecnológica, dependiente del Ministerio de Defensa, iniciará los test con seres humanos en unos dos meses, lo que podría suponer la fase final para elaborar un potencial antídoto contra el coronavirus.
"El producto está a mano", dijo Shmuel Shapira, director general del instituto, que trabaja desde hace meses en el desarrollo de la vacuna, la cual aún debe pasar procedimientos regulatorios y los ensayos en humanos, pero aseguró que se va por el buen camino.
Las pruebas se harán en coordinación con el Ministerio de Salud, "según todos los procesos requeridos" en seguridad médica, agregó Gantz, que hoy visitó el centro de investigación para conocer los últimos avances, y concretó que todo se pondrá en marcha tras el período de festividades judías que acaba a mediados de octubre.
El pasado junio el centro probó con éxito la vacuna en roedores, una etapa preliminar clave para su desarrollo que puede seguir con otros animales y, por último, pasar a la experimentación con humanos, un paso final para comprobar la efectividad y posibles efectos secundarios de la vacunación.
El instituto, igual que otros centros científicos israelíes y de todo el mundo, trabaja contrarreloj para hallar algún antídoto contra la COVID-19 desde el inicio de la pandemia.
En mayo, consiguió desarrollar anticuerpos que neutralizan el virus, y que podrían servir para acelerar la creación de fármacos.
Todo ello se produce mientras Israel sigue en una fuerte segunda ola de coronavirus y en una situación económica frágil, lo que ha hecho crecer el malestar popular contra la gestión gubernamental.
El país comienza a alejarse de los 2.000 casos diarios que alcanzó en julio, pero los últimos tres días siguió superando ampliamente el millar (mil), y registró entre 1.800 y 1.700 infecciones diarias, por lo que la propagación de la enfermedad no se da por controlada.
Las autoridades se han puesto un margen de dos semanas para aplanar la curva y decidir si vuelven al confinamiento o a medidas de cierre parciales o totales, unas restricciones que por ahora se resisten a imponer para no causar mayores daños en la economía.
Israel -con unos nueve millones de habitantes- contabiliza hasta el momento más de 78.000 contagios y un total de 569 fallecidos. EFE

Pacífico Comunicaciones
Victor Villasante
Un hombre camina frente a un edificio dañado tras la explosión en Beirut Foto: REUTERS/Aziz Taher
El Gobernador de Beirut, Maruan Abboud, afirmó hoy que aún hay más de 100 desaparecidos y más de 200.000 personas se han quedado sin casa tras la explosión que el martes causó más de un centenar de muertos y de 4.000 heridos en la capital libanesa.
En declaraciones a medios locales, Abboud señaló que hay al menos un centenar de personas a las que no se ha podido ubicar y que los daños en Beirut son enormes, en torno a los 3.000 o 5.000 millones de dólares.
"Alrededor de 200 o 250.000 personas se han quedado sin hogar y estamos trabajando para proveer comida, agua y vivienda", indicó en declaraciones que recogen diversos medios locales.
El número de muertos por la explosión en el puerto de Beirut que el martes sacudió la capital libanesa subió a 100 y el de heridos ya es de más de 4.000, según informaron hoy tanto el Gobierno como la Cruz Roja libanesa.
La deflagración provocó una enorme onda expansiva que afectó a miles de viviendas y edificios destruyendo vidrios y muros, lo que ha llevado a gran parte de la población de esa zona de la ciudad a buscar un techo en otros lugares.
El primer ministro libanés, Hassan Diab, reveló en una reunión con el presidente de la República, Michel Aoun, que un cargamento de nitrato de amonio de 2.750 toneladas sin custodiar fue la causa de la explosión, aunque se desconoce las razones que llevaron a la explosión del fertilizante.
Este miércoles es el primer día de luto nacional declarado en el país, en estado de emergencia durante dos semanas.
El Consejo Supremo de Defensa libanés decretó ayer Beirut como "zona catastrófica". EFE

Pacífico Comunicaciones
Victor Villasante
Onda de choque durante la explosión en Beirut Foto: Karim Sokhn/Instagram/Ksokhn + Thebikekitchenbeirut/vía REUTERS
La Organización del Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares (CTBTO, por sus siglas en inglés) analiza los datos de la gran explosión que el martes causó más de cien muertos en Beirut, registrada en diversas estaciones de su red internacional de medición.
"Nuestros equipos están estudiando los datos", confirmó hoy en Viena Gill Tudor, portavoz de la CTBTO, un organismo del sistema de Naciones Unidas con sede en la capital austríaca.
La enorme detonación fue registrada por el Sistema Internacional de Vigilancia (SIV) de la organización, una red mundial de instalaciones de vigilancia sismológica, hidroacústica e infrasónica.
Si bien su fin es detectar posibles explosiones nucleares y obtener pruebas de que se han producido, la red detecta y localiza también la energía liberada por una explosión, ya sea nuclear o no, o por un fenómeno natural producido en el subsuelo, bajo el agua o en la atmósfera.
De momento, tal y como comunicó el martes por la noche el secretario ejecutivo de la CTBTO, Lassina Zerbo, en su cuenta de Twitter, los expertos analizan sobre todo los datos de dos estaciones, una en Alemania y otra en Túnez, destacó Tudor.
"El SIV detectó fuertes señales de una gran explosión en Beirut" el 4 de agosto de 2020 a las 15.05 GMT en las estaciones infrasónicas I48TU de Túnez y 126DE de Alemania", indicó Zerbo en su tuit.
"Analistas continúan revisando los datos. Nuestros pensamientos están con las muchas víctimas que causó la explosión. Solidaridad con el Líbano", concluye el breve mensaje.
Hasta ahora, no hay indicios de eventuales materiales nucleares en la explosión, ni parece probable, confirmó la portavoz.
No obstante, admitió que la organización no está aún en condiciones de descartar al cien por cien tal eventualidad, dado que verificar la presencia de radionúclidos requeriría más tiempo, mientras que la detección de la explosión en sí misma por la red se produce de forma inmediata.
Según indicó el primer ministro libanés, Hassan Diab, en una reunión con el presidente de la República, Michel Aoun, un cargamento de nitrato de amonio de 2.750 toneladas sin custodiar fue la causa de la explosión, aunque se desconoce el origen.
Al menos cien personas perdieron la vida y unas 4.000 han resultado heridas por la deflagración. EFE

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Victor Villasante
Vista del puerto de Beirut tras la explosión Foto: REUTERS/Mohamed Azakir
Israel ofreció al Líbano ayuda médica humanitaria a través de canales militares y diplomáticos internacionales. El Estado judío ofreció al Líbano a través de esos factores la absorción de heridos. El portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en idioma árabe expresó en un mensaje en Twitter que “es momento de dejar a un lado las disputas” y el presidente Reuvén Rivlin, declaró que “compartimos el dolor del pueblo libanés y les ofrecemos sinceramente nuestra ayuda en este momento difícil”.
El presidente norteamericano, Donald Trump, formuló inusuales declaraciones durante una conferencia de prensa. A pesar de que en el Líbano se ha dicho que se trató de un accidente provocado por la negligencia, el mandatario estadounidense expresó que “parece un ataque espantoso”.
“Me he reunido con algunos de nuestros grandes generales y ellos parecen sentir que lo fue. Esto no fue un suceso tipo una explosión industrial”, indicó Trump contradiciendo la versión de las autoridades libanesas.
“Esto parece que fue, según ellos [los generales], lo sabrán mejor que yo, pero parece que piensan que fue un ataque, fue algún tipo de bomba”, agregó el mandatario estadounidense, quien aseguró que su país está dispuesto a enviar ayuda al Líbano.
El primer ministro libanés, Hassan Diab, afirmó que “todo el Líbano está hoy destruido”, y prometió que los responsables del desastre serán castigados. Al menos 100 personas murieron y alrededor de 4.000 resultaron heridas a raíz de la explosión en el puerto de Beirut, que desató el caos en la capital libanesa. La energía eléctrica se interrumpió durante la evacuación de los heridos atrapados entre los escombros. A raíz del gran número de heridos, los hospitales están operando a decenas de personas en forma simultánea, algunos de ellos en los pasillos.
La Fuerza de Paz de Naciones Unidas en el Líbano (FINUL) anunció que algunos de sus miembros resultaron gravemente heridos por la gran explosión en el puerto de Beirut, que afectó a uno de sus barcos atracado en el muelle.
Una fuente política libanesa dijo que Israel no tiene ninguna relación con el incidente. Factores vinculados al grupo terrorista chií Hezbollah manifestaron que los reportes que sugieren que se trató de un ataque israelí no son ciertos.
El primer ministro libanés, Hassan Diab, reveló en una reunión con el presidente del país del cedro, Michel Aoun, que la causa de la devastadora explosión fue un cargamento sin custodiar de 2.750 toneladas de nitrato de amonio, que está desde hace seis años en un depósito sin tomarse las medidas preventivas.
El Consejo de Defensa Supremo declaró Beirut como “zona de catástrofe” así como el estado de emergencia durante dos semanas.
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Victor Villasante
Un bajo nivel de vitamina D en el plasma sanguíneo podría ser un factor de riesgo independiente para la infección y posterior hospitalización por COVID-19. Foto Beverly Buckley Pixabay

Un estudio israelí respalda la investigación que muestra que los suplementos vitamínicos podrían ayudar a evitar los graves efectos respiratorios.
Un bajo nivel de vitamina D en el plasma sanguíneo podría ser un factor de riesgo independiente para la infección y posterior hospitalización por COVID-19. Así lo informaron científicos del servicios de salud Leumit y la Facultad de Medicina Azrieli de la Universidad de Bar-Ilan.
Los investigadores llegaron a esa conclusión tras usar datos reales de unos 782 israelíes que dieron positivo en sus pruebas de coronavirus y unas 7.025 personas cuyo resultado fue negativo.
“El principal descubrimiento fue la asociación significativa de un nivel bajo de vitamina D en plasma con la probabilidad de infección por COVID-19 entre los pacientes que fueron evaluados, incluso después del ajuste por edad, sexo, nivel socioeconómico, enfermedades crónicas y trastornos mentales y físicos”, explicó el doctor Eugene Merzon, jefe del Departamento de Atención Administrada de Leumit y miembro del Departamento de Medicina Familiar de la Escuela de Medicina Sackler de la Universidad de Tel Aviv.
El especialista amplió que el bajo nivel de vitamina D se asoció con el riesgo de hospitalización debido a la infección por COVID-19 aunque esta asociación no fue significativa luego del ajuste por otros factores.
La investigación sigue a algunos estudios mundiales que ya demostraron el pronunciado impacto de los metabolitos de la vitamina D en la respuesta del sistema inmune y en el desarrollo de la infección por COVID-19. ”Lo que descubrimos se corresponde con los resultados de estudios previos en el campo. Se informó de un menor riesgo de infección aguda del tracto respiratorio después de la suplementación con vitamina D”, describió el doctor Ilan Green, director del Instituto de Investigación de Leumit.
Su informe sobre el estudio fue publicado en The FEBS Journal y se espera que tenga un gran impacto debido al tamaño de la investigación y la estructura basada en la población.
Fascinantes descubrimientos
La doctora Milana Frenkel-Morgenstern, líder del grupo de investigación de la Facultad de Medicina Azrieli, añadió que el análisis mostró que las personas que dieron positivo eran mayores que las no infectadas. “De forma curiosa se demostró que las distribuciones de dos picos para los grupos de edad confieren un mayor riesgo de COVID: alrededor de los 25 años y también en los 50 años. El primer pico puede explicarse por los fuertes hábitos sociales a temprana edad. El pico a los 50 años se puede analizar por las relaciones sociales pero también con enfermedades crónicas”, explicó.
A su vez, el doctor Shlomo Vinker, director médico de Leumit, afirmó que se sorprendió al descubrir que las condiciones médicas crónicas, como la demencia, las enfermedades cardiovasculares y pulmonares crónicas que en estudios previos se consideraron muy riesgosas, no se encontraron como un aumento de la tasa de infección en nuestro estudio.
Sin embargo, Vinker dijo que “este descubrimiento está muy sesgado por las severas restricciones de contacto social que se impuso a toda la población durante el brote de coronavirus. “Así, suponemos que al seguir las instrucciones del Ministerio de Salud, los pacientes con afecciones médicas crónicas redujeron significativamente sus contactos sociales. De hecho, esto podría minimizar el riesgo de infección por COVID-19 en ese grupo de pacientes”, se explayó.
El equipo conjunto de investigación planea evaluar los factores asociados con la mortalidad de coronavirus en Israel. «Estamos dispuestos a encontrar asociaciones con los resultados clínicos de la nueva enfermedad con, por ejemplo, el control glucémico previo a la infección de pacientes con COVID-19, para evaluar el riesgo de mortalidad debido a la infección», manifestó Merzon.​
Fuente: ISRAEL21c
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Victor Villasante
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